Este artículo se basa en el artículo original “The best source of new talent? Your current talent” que fue publicado por PwC Global. Las empresas están reduciendo costos, no el personal, lo que significa que los colaboradores actuales deben capacitarse para el futuro.

El desafío de la fuerza laboral actual, se reduce a un simple imperativo: retener a los mejores talentos porque estos trabajadores flexibles y de alto rendimiento los necesitará el negocio, a medida que se transforma para el futuro.

En la última Encuesta Global Anual de presidentes de PwC, el 52% de los encuestados dice que planean reducir sus costos operativos para enfrentar la coyuntura actual. En el pasado, eso habría significado reducir el número de colaboradores, pero los líderes de hoy no están dispuestos a reducir el personal (60% de los encuestados afirman que no planea reducir el tamaño de la fuerza laboral).

Una razón clave es que las habilidades que necesitan las organizaciones están cambiando con mayor frecuencia, debido a una mayor automatización y digitalización, la transición energética y otros factores. Dado el alcance y el ritmo de esos cambios, el ciclo tradicional del talento es cada vez más inviable. Un enfoque más inteligente es retener a los mejores colaboradores, quienes ya conocen la organización y su cultura, y mejorar sus habilidades o volver a capacitarlos para los nuevos retos de la empresa, a la par que la empresa invierte en su desarrollo.

Es clave entonces: 

  • Institucionalizar el proceso: Volver a capacitar a los colaboradores debe convertirse en una de las principales acciones que implementa la organización para desarrollar el talento, no solo en una iniciativa aislada y periódica. Dedicar recursos y desarrollar el músculo organizacional es fundamental y es necesario capacitar a un gran número de colaboradores, en una amplia gama de habilidades.
  • Hacer de la capacitación contínua, una parte clave de la propuesta de valor para los colaboradores: A la mayoría de los trabajadores les gusta aprender nuevas habilidades y asumir nuevos desafíos. Es importante comunicar a las personas que no tendrán un solo cargo durante el tiempo que permanezcan en la organización, tendrán muchos.
  • Concentrarse en el empoderamiento de los colaboradores, no solo en el conocimiento técnico: Cada vez más, los trabajadores necesitan poder operar de forma independiente, con poca supervisión directa de sus líderes. Construir ese tipo de autonomía también requiere capacitación, para que los colaboradores aprendan cómo tomar las decisiones correctas por sí mismos.

Lograr la re-capacitación correcta es clave y la organización se volverá más receptiva y adaptable, independientemente de cómo cambien las habilidades requeridas con el tiempo.

 

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